jueves, 13 de agosto de 2015
HORTALIZAS :Hortalizas nativas y hortalizas criollas.
El vocablo criollo proviene del portugués criuolo, y este del verbo criar. Por extensión se ha denominado como criollos a los hijos de europeos nacidos y criados en las colonias americanas.
Por homología se le ha llamado criollos a todos los nacidos en América y por extensión errónea a los mestizos y a los gauchos.
Por adaptación denominamos HORTALIZAS CRIOLLAS a aquellas “hijas” de la horticultura europea fusionada y enriquecida con los sabores de las HORTALIZAS NATIVAS.
Una hortaliza es criolla cuando, entre los integrantes de esa cultura y de esa sociedad, hay consenso que le es propio. Sin embargo estos pueden tener diferentes puntos de nacimiento.
Las hortalizas podrán ser originarias, nativas o prehispánicas como los porotos, zapallos, maíces, papas, ajíes, tomates o camotes, o podrán ser criollascomo la cebolla, los garbanzos o las lechugas.
La agricultura aborigen argentina alcanzó su máximo desarrollo en las provincias del Noroeste (Diaguitas, Kollas, Atacamas, Capayanes y Omaguacas, entre otros), cultivando ají, pimiento, papa, poroto, ulluco (Ullucus tuberosum), oca (oxalis tuberosa), maíz, quínoa, zapallo y maní.
Por su parte los pueblos de Noreste (Tobas, Chiriguanos, Guaycurues y Abipones, entre otros), cultivaron ají, mandioca, papa, yacón (Polymnia edulis), achira, achojcha (Cyclanthera pedata var. edulis), batata, zapallo y maní.
Con menor desarrollo los Pehuenches y Mapuches cultivaron en el Oeste papa, oca, maíz y quínoa.
Entre los pueblos originarios de Argentina las hortalizas formaron parte no solo de sus hábitos alimenticios, sino también de su cultura y estrategia de vida (adornos, costumbres, deportes), y cosmovisión.
Porotos y maíces fueron collares, acompañamiento de tumbas funerarias, inspiraciones para el arte cerámico o representación de deidades. Las cáscaras duras de los zapallos y calabazas fueron instrumentos de percusión, utensilios de cocina o herramientas agrícolas para el riego.
Para las creencias de las naciones del Gran Chaco Argentino (Mataco/Mataguayo y Guaycurú), antes de la aparición de la mujer sobre la tierra, los hombres se reproducían así mismos en una tinaja (Wichí) o en una calabaza (Toba).
Existen circunstancias históricas que muchas veces confunden a los consumidores, tal es el caso de las idas y vueltas de papas y tomates, que siendo nativas de América, fueron llevadas a Europa donde fueron “mejoradas” desde el punto de vista agrícola y gastronómico y regresaron a esta parte del mundo con “ciudadanía extranjera”.
Otro caso curioso es la rápida adopción del ajo traído a América por las corrientes “colonizadoras” de España y Portugal, y adoptado muy fielmente por los aborígenes sudamericanos de la Cordillera de los Andes, desde los Coconucos de la Colombia hasta nuestros Omaguacas de Jujuy. Es uno de los “acriollamientos” mas rápidos que se conocen.
Foto de INTA Informa
HILANDO FINO : Se puso en marcha planta de hilado de fibras especiales -
Con el apoyo del INTA, productores del norte y centro neuquino accedieron a máquinas semindustriales para el hilado a baja escala de fibras regionales. Esto permite multiplicar hasta 10 veces el valor original de la fibra. -
La producción de ganado ovino y caprino es la principal actividad del norte y centro de Neuquén y ocupa a decenas de pequeños y medianos emprendedores. Desde hace 16 años, técnicos del INTA apoyan a 370 crianceros de una cooperativa de Zapala que puso en marcha una planta semindustrial para hilar fibras especiales como el mohair, una estrategia de valor agregado en origen que les significa ganar nuevos mercados y multiplicar hasta diez veces el precio de la fibra hilada respecto de lo que obtienen por venderla sin procesamiento. “Poder aumentar el precio de la producción es incrementar el ingreso de las familias”, aseguró Alberto Gómez, integrante de la cooperativa que reúne a 15 organizaciones de base. Asimismo, destacó la instalación de la planta semindustrial de hilado como una posibilidad real de agregado de valor para los crianceros de la región. “Tenemos un espacio para realizar el trabajo de clasificación, que generalmente se hace en el campo, y otras tareas vinculadas con el enfardado y el acopio”, acentuó Gómez. Las máquinas, financiadas por el Centro PYME de la Agencia de Desarrollo Económico de Neuquén, permiten el procesamiento de fibras animales denominadas MiniMills que incluye la clasificación, lavado, cardado e hilado del pelo. Entre las fibras que se trabajan, se encuentran cashmere, mohair, pelo de guanaco y lanas Merino y Corriedale. “Un kilo de pelo sucio de cabra, de alta calidad, vale entre 60 y 65 pesos, pero si se hila, puede venderse a entre 600 y 700 pesos, 10 veces más que el valor inicial de la fibra”, señaló Diego Sacchero, especialista en textiles del INTA Bariloche, quien además resaltó la importancia del procesamiento, ya que se generan subproductos con potencial comercial a lo largo de la cadena. -
Más valor, más rentabilidad Se estima que la planta esté en pleno funcionamiento en los próximos meses con una capacidad de producción de 5.000 kilos de hilo por año. “A partir de fibras textiles obtenidas de ovinos, caprinos y camélidos se logran fieltros, cintas de carda e hilados puros y mezclas que podrán ser recuperados por los artesanos de la región para confeccionar prendas”, agregó Sacchero. Asimismo, destacó que la planta promueve el arraigo territorial, en tanto “crea empleo para los jóvenes que aprenden un oficio nuevo y no alejado del entorno rural”. Por su parte, Rodrigo Navedo, técnico del INTA Zapala, describió que “la planta Minimills es un anhelo que ya viene de hace unos años y permite pensar en el agregado de valor a la fibra que el productor, históricamente, entregó sucia a las barracas”. En ese sentido, remarcó la necesidad de asociarse como una estrategia para lograr competitividad en la pequeña escala. “La unión entre los criadores permitió sumar volumen de fibra de calidad, afrontar el mercado y posicionarse de otra manera”, observó Navedo, al tiempo que ponderó el aporte del programa Cambio Rural II, implementado por el INTA y el Ministerio de Agricultura de la Nación, como una herramienta que promueve el asociativismo. “A través de Cambio Rural II, acompañamos el trabajo de los crianceros para que puedan acceder al mejoramiento genético y agregar valor a las fibras y cueros y lograr así productos con identidad territorial”, analizó Navedo. Este proceso también cuenta con el apoyo del Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural –Profeder– que brinda asistencia técnica y capacitación a fin de fortalecer las economías regionales. -
martes, 11 de agosto de 2015
SOJA AMIGABLE :Científicos del CONICET presentaron sus desarrollos en usos alternativos de la soja.
El Seminario Anual de la Asociación de la Cadena de la Soja (ACSOJA), celebrado en Rosario, Santa Fe, contó con la participación de investigadores del Consejo que expusieron sus avances en la tecnología de tratamiento de la soja para la producción de nuevos productos como materiales biodegradables a base de proteínas de soja, snacks de soja crocante y la utilización de la soja como sustrato para el crecimiento de bacterias que mejoran la salud de alimentos de base vegetal.
En los momentos los previos a la mesa de debate, se presentó al ganador del concurso organizado por la Asociación, “Proyectos Nuevos Usos de la Soja”. El Dr.Pablo Marcelo Stefani, investigador independiente del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMDP) y su equipo fue quien recibió el primer lugar por su proyecto de adhesivos basados de proteínas de soja.
El equipo de trabajo premiado se completa con la Dra.Roxana Ruseckaite, investigadora principal, la Dra. Josefa Martucci, investigadora adjunta, ambas del INTEMA, y el Dr. Emiliano Ciannamea, becario posdoctoral en la Planta Piloto de Ingeniería Química de Bahía Blanca (PLAPIQUI, CONICET-UNS).
“Es un trabajo que venimos haciendo hace ya 10 años. El objetivo es producir adhesivos ambientalmente amigables por una modificación química sencilla del la proteína de soja de residuos de la industria aceitera. Hemos demostrado el potencial de los productos desarrollados como sustitutos de los adhesivos sintéticos comerciales”, explicó Stefani.
“El premio de ACSOJA fue muy importante para nosotros y esperamos que sirva de punto de partida para estimular la trasferencia de otros conocimientos generados hacia el medio productivo y social”, concluyó.
En la mesa de debate Ricardo Martín Torrez, becario posdoctoral del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de alimentos (CIDCA, UNLP-CONICET), explicó el desarrollo que llevaron a cabo para el diseño y producción de snacks de soja, mediante un proceso de fluidización. “El proyecto surgió al observar que siendo Argentina el mayor productor de soja por persona, a nivel local su consumo como grano entero era escaso y eso nos motivó a desarrollar un proceso para la obtención de soja crocante. El proceso consistió de una etapa de remojado y un tratamiento térmico de secado-tostado en lecho fluidizado. De esta manera se obtuvo un producto de bajo contenido de agua, poroso, crocante y con un sabor agradable”, comentó Torrez.
“Seguidamente, en representación del Centro de Referencia para Lactobacilos del CONICET (CERELA-CONICET), la doctora Marisa Selva Garro, investigadora adjunta del CONSEJO, explicó su línea de investigación sobre el mejoramiento de la calidad alimentaria de vegetales mediante el uso de fermentos con bacterias lácticas y/o bifidobacterias. El principal sustrato que se utiliza para el crecimiento de estos microorganismos es la soja, con el objetivo de, según comentó, “mejorar los efectos benéficos para la salud y nutrición del consumidor“. “Se pueden obtener así productos fermentados de soja con cultivos lácticos que tengan una acción diferencial sobre los vegetales. Por ejemplo, reducción de factores antinutricionales, como azúcares, o degradación de proteínas para hacerlos más digeribles”, agregó.
Por último expuso Adriana Noemi Mauri, investigadora independiente en el Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA, UNLP-CONICET), y presentó su desarrollo de bolsas saborizadas en base a proteínas de soja para la cocción de alimentos cárnicos. “La novedad es que a diferencia de las que se encuentran en el mercado, éstas son biodegradables y comestibles, y el saborizante, que está en el mismo material, se trasfiere a la carne sin modificar su textura”, explicó la doctora en Ciencia de los Materiales. Estas bolsas están preparadas a partir de dispersiones acuosas de aislado proteico de soja (APS), glicerol y saborizantes curry que se pueden utilizar en cocina al horno convencional o a microondas.
“La obtención de estos materiales biodegradables a partir de proteínas de soja busca por un lado contribuir a resolver los problemas ambientales ocasionados por el gran uso de los polímeros sintéticos derivados del petróleo, y por el otro generar productos de mayor valor agregado, teniendo en cuenta que las proteínas pueden aislarse de la harina de soja, subproducto de la industria aceitera”, comentó.
De este modo el CONICET se hizo presente en el seminario que tenía entre sus objetivos la presentación de los nuevos usos de la soja, demanda atendida con la participación de estos científicos que se abocan a la investigación y la búsqueda de transferencia del conocimiento al sector productivo y social.
CEBANDO CIENCIA : De tecnología, innovación y otras yerbas.
Investigadores del CONICET estudian cambios en el procesamiento de la yerba mate para optimizar los recursos energéticos.
Cuenta la leyenda guaraní que Yací, la diosa de la Luna con su amiga Airá, la nube rosada, bajaron del cielo y caminaban por la vasta selva hasta que repentinamente apareció un yaguareté. Una flecha atravesó al animal antes de que las atacara. Yací recompensó al cazador que las salvó con una planta nueva, llamada Caá, que tiene la propiedad de acercar los corazones de los hombres. En un sueño, la diosa le explicó que debía preparar una infusión y compartirla. Se trataba nada más y nada menos que de la yerba mate.
Esta planta es consumida desde tiempos pretéritos por los guaraníes y desde entonces vivió un largo camino hasta convertirse en una de las infusiones más populares de de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Además de ser uno de los principales cultivos de la provincia de Misiones, aproximadamente 300 mil toneladas son producidas anualmente.
Santiago Holowaty, becario doctoral del CONICET en la Universidad Nacional de Misiones (UNAM) explica que participa de un equipo de investigación que trabaja junto al sector yerbatero desde hace más de 30 años: “como estamos en el polo yerbatero, las industrias nos abren las puertas. Estamos muy ligados a su problemática en todas las áreas. En el aspecto de la producción, empezamos a trabajar hace más de diez años cuando el costo del combustible empezó a ser un problema”.
El proceso de elaboración de la yerba mate consta de siete pasos hasta llegar a la mesa: la cosecha en la que se extraen, generalmente de forma manual, las hojas maduras con ramas. Luego el zapecado (del guaraní “za” que significa ojo y “peca” abrir, hace referencia a las ampollas que se forman en las hojas) que consiste en la inactivación enzimática a través de un secado muy rápido y directo. Inmediatamente se produce el secado en hornos donde se elimina el resto de humedad hasta obtener entre un 3 a 4 por ciento del peso original. Una vez que la yerba está seca, sigue el canchado que es una molienda gruesa y embolsado para transportarla cómodamente hacia los lugares de estacionamiento. Allí se la deja durante un tiempo variable de entre 3 a 12 meses, hasta obtener color, sabor y aroma uniformes. Finalmente se procede a la molienda final y el posterior envasado.
En este sentido, Holowaty señala que actualmente la industria yerbatera está sufriendo algunas dificultades económicas relacionadas a los procesos de producción. “En la provincia no tenemos gas natural, entonces la mayor fuente de combustible es la leña. Hasta hace un tiempo, el costo de la leña de monte representaba menos del 1 por ciento del costo total del proceso pero a partir de un cambio en la política de recursos naturales a favor de la utilización de bosques renovables se produjo un incremento del costo de combustible a un 5 por ciento. Hoy las industrias yerbateras se encuentran con un problema importante por la baja eficiencia térmica que presentan los sistemas de secado”, afirma.
El ingeniero químico se refiere a una la legislación vigente en la provincia de Misiones, próxima a reglamentarse, que establece un marco regulatorio para el uso de recursos dendroenergéticos renovables. La Ley XVI N° 106 dicta que a partir del año 2015 las agroindustrias provinciales deben sustituir completamente el consumo de leña de bosques nativos y reemplazarla por madera proveniente de bosque implantado (principalmente madera de pino o eucalipto) o bien con otras fuentes de energía alternativa.
Las hojas de la yerba mate requieren 45 minutos de secado, mientras que los palos necesitan más de 3 horas. Esta diferencia del tiempo de secado hace que la eficiencia energética del procesamiento de la yerba mate sea muy baja. En este sentido, el investigador explica que otro de los problemas es la potencial presencia de compuestos no deseados que podrían tener un impacto negativo en la salud por el tipo de secado que tiene contacto directo de los gases de combustión con el producto.
“Los problemas de legislación de regulación del uso de los bosques nativos y la presencia de compuestos potencialmente tóxicos para la salud humana fueron el puntapié inicial para estudiar la optimización de los recursos energéticos en el procesamiento. Estudiamos la viabilidad de procesos alternativos al método tradicional, buscamos la manera de reemplazarlo por otros procedimientos que permitan obtener el mismo tipo de producto”, señala Holowaty.
La alternativa propuesta es la implementación de sistemas de secado y zapecado con agua caliente o vapor y el uso de sistemas de intercambiadores de calor que permitan un producto libre de humo y a su vez reutilicen gases que hoy se arrojan a la atmósfera. En el secado tradicional, la humedad de salida de las hojas es realmente baja y la temperatura se mantiene arriba de los 90º C. Ese importante caudal de gases de combustión podría reutilizarse y circular en los secaderos. Además, al no tener un contacto directo con las hojas de la yerba mate permiten utilizar como combustible los desperdicios de aserraderos –chips, viruta y aserrín- que no se usaban porque los gases de combustión producidos por ellos en contacto con el producto modifican el sabor y olor.
“El proceso de producción es bastante tradicional, son empresas familiares y la tecnificación es bastante resistida en muchos aspectos porque quieren conservar la calidad del producto. El mayor desafío que tenemos es tecnificar el procesamiento. Estamos trabajando con dos secaderos que tienen prototipos en el control de la calidad físico-química. No hay diferencias significativas entre el método tradicional y el alternativo a priori, lo que resta establecer en esta primera etapa del proyecto, son las pruebas sensoriales para comprobar si hay diferencias de sabor entre el zapecado con contacto directo y el proceso a través de vapor”, aclara el ingeniero químico.
El proyecto consta de una segunda parte que tiene como objetivo el desarrollo de un software que simule el secado de la yerba mate y permita encontrar las mejores condiciones de secado. Para ello, miden las variables de tres secaderos a fin de realizar una simulación en computadora del proceso de operación. De esta manera, obtienen parámetros de referencia para comprobar si es factible recircular el aire o utilizar intercambiadores de calor.
“Esta alternativa presenta varias ventajas, en primer lugar el cumplimiento de la ley vigente y además podríamos optimizar el procesamiento que hoy en día es ineficiente. De todo lo que se quema, solamente el 15 por ciento se usa para secar y el resto se pierde a la atmósfera. Se podría reutilizar esa energía que hoy se está perdiendo por el diseño del sistema, y la tercera ventaja es obtener un producto limpio libre de humo”, concluye Holowaty.
IDENTIDAD CULTURAL : SUSTENTABILIDAD Y PRODUCCIÓN EN EL MONTE CHAQUEÑO
El “II Encuentro de Capacitación de Artesanías en Chaguar” se llevó a cabo los días 22 y 23 de julio, en la localidad salteña de Asamblea de Dios, Dragones, por parte de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) conducida por Sergio Lorusso, a través del Grupo de Sinergias del Gran Chaco Americano de la Subsecretaría de Planificación y Política Ambiental a cargo de Silvia Révora, junto a las mujeres artesanas de Embarcación y a la asociación de mujeres wichí formoseñas “SIWANI”
a primera jornada comenzó con una presentación de las capacitadoras y las mujeres de las comisiones que fue realizada principalmente en idioma wichí. Los temas tratados fueron establecidos según los intereses y las observaciones hechas por las participantes, como por ejemplo profundizar en el uso de hilado fino y en mejorar la prolijidad en el tejido y las terminaciones para aumentar la calidad de las artesanías y con ello, sus precios y demanda.
Durante la actividad se destacó la importancia de incentivar la creatividad, explorando nuevas ideas y generando nuevos modelos. Para esto las capacitadoras trajeron modelos que lograron mostrar más claramente lo explicado.
Al día siguiente, por la mañana, se dividieron en dos grupos, según el tipo de actividad: práctica de tejido con hilado fino, por un lado, y por el otro, elaboración de animales, para luego finalizar la jornada reflexionando acerca de lo que habían aprendido, así como qué consideraban que faltaba mejorar y qué querían desarrollar en las próximas capacitaciones.
En líneas generales, las artesanas de las tres comunidades entendieron y reconocieron que hay un largo camino a recorrer para lograr una buena calidad en sus artesanías, debiendo perfeccionar el tejido y aumentar la combinación de los colores. Además, les pareció muy interesante ver que utilizando técnicas diferentes pueden realizar varias artesanías con poca materia prima.
Las capacitadores aprovecharon la ocasión para informar sobre su organización, que nuclea a más de 400 integrantes, lo que demuestra la posibilidad e importancia de organizarse para las mujeres de la región. En este sentido, propusieron realizar una visita a las mujeres de SIWANI, en El Potrillo, para conocer su organización que les permite sortear las diferentes dificultades que se les presenta a las artesanas a la hora de realizar las ventas.
El dictado del taller estuvo a cargo de Mercedes Sosa y David Silveria, de la comunidad wichí de la localidad El Potrillo, departamento Ramón Lista, provincia de Formosa. Las participantes fueron de las comisiones de mujeres de Asamblea de Dios (Dragones), Misión Salím (Ruta 53 –Padre Lozano) y Misión Chaqueña (Ruta 53).
lunes, 10 de agosto de 2015
PREOCUPANTE :Mueren mas de 170.000 alpacas en menos de dos semanas.
Existe preocupación mundial por la súbita muerte de mas de 170mil alpacas en un período de dos semanas. Autoridades peruanas declararon en emergencia a la región.
Las inusuales temperaturas registradas en la región de Puno, en el sur de los Andes peruanos, causaron estragos en la población de alpacas, uno de los animales más emblemáticos del altiplano.
Solo en las dos primeras semanas de julio murieron más de 170.000 animales cuya lana se exporta a países de Asia y Europa.
La mayor parte de los animales fallecidos son crías.
“Murieron básicamente de hambre y de frío”.
Aunque las alpacas están acostumbradas a las temperaturas heladas de esta zona de más de 3.900 metros de altura que pueden llegar hasta los -14º, en esta oportunidad llegaron a -20º.
Pero además, se combinaron dos cosas: nevadas y heladas. Al cristalizarse el suelo nevado por la helada, los pastos que comen los animales quedaron bajo el hielo, y los animales se quedaron sin alimento.
Si la nevada se disuelve, como ocurre generalmente, no representa un problema.
Pero al producirse los dos fenómenos, uno inmediatamente después del otro, las alpacas no tienen que comer, ya que en esta zona se alimentan exclusivamente de pastizales.
La situación obligó al gobierno a declarar el estado de emergencia y a llevar vitaminas, antibióticos y paquetes de avena para salvar al resto de los animales.
La alpaca es un tipo de llama que vive en las montañas de los Andes de Suramérica. La alpaca es parte de la familia de los camélidos y se relaciona de cerca con la llama que es bien conocida. La llama es un animal mucho más grande, estando parada llega hasta los 4 pies hasta el hombro y pesando 340 libras.
De todas las cualidades de la alpaca, su historia es la parte más interesante de este animal. La más vieja grabación sabida de estas criaturas encantadoras era 1.000 años antes de las grandes pirámides de Giza. El inca y los nobles ,demostraron su abundancia de tierras y poder por el número de alpacas que poseían, así como demostrar la ropa hermosa proveniente de su piel. El comercio en la piel de la alpaca, 2.000 años después de las grandes pirámides, creó una economía peruana próspera. Continuó así para por miles de años con estos animales mágicos que creaban abundancia y la prosperidad para sus dueños y del Inca, hasta el 17mo siglo en que los Conquistadores españoles conquistaron el imperio Inca.
Fuente: El Nuevo Dia.
"CHAPACOS" RESPONSABLES :Taller sobre Peste Porcina Clásica destinado a profesionales del Senasag de Bolivia.
Disertaron profesionales del Senasa, en la ciudad de Tarija, sobre situaciones productivas y sanitarias de ambos países en relación con la enfermedad.
Profesionales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), disertaron en un Taller sobre Peste Porcina Clásica (PPC) destinado a sus pares del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) de Bolivia de las gobernaciones y asociaciones de productores porcinos comprometidas con la sanidad animal, durante un encuentro realizado en la ciudad de Tarija de ese país.
Se llevó a cabo, en el marco de las acciones de cooperación bilateral regional para el “Fortalecimiento de las capacidades técnicas de Sanidad Animal del servicio veterinario de Bolivia”, y propiciado por el Fondo Argentino de Cooperación Sur–Sur y Triangular (FO.AR.), la Argentina capacitó al Estado Plurinacional de Bolivia sobre programas de control y erradicación de Peste Porcina Clásica.
La Argentina está declarada ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) como país de libre de PPC desde el año 2005, respaldado con una vigilancia activa que se realiza anualmente.
Por el Senasa expusieron los responsables de los departamento de Patología, Ramón Sanguinetti y de Enfermedades Porcinas, Alejandro Pérez, ambos de la Dirección de Laboratorio Animal.
Durante el taller, se expusieron las situaciones productivas y sanitarias de ambos países en relación con la PPC. Abordando temas como métodos diagnósticos y vacunación, entre otros temas para proponer sugerencias y recomendaciones para la implementación de un Plan de Control y Erradicación de PPC en Bolivia. También se desarrollaron una actividad prácticas para la toma y remisión de muestras, y diagnóstico de la enfermedad durante la necropsia en el frigorífico de la ciudad de Tarija.
En el cierre de la jornada, el coordinador de Programas de Sanidad Animal del Senasag, Daniel Gareca, junto al jefe distrital de Tarija, Normando Solano remarcó la importancia de darle continuidad a este tipo de cooperaciones entre servicios de la región.
La realización de este tipo de actividades resulta fundamental para nuestro país, ya que constituye una estrategia de prevención antes que una acción de barrera con los países fronterizos. Además, la coordinación de los esfuerzos a nivel regional complementa la certificación de Argentina como país libre de PPC ante la OIE.
Las PPC es una enfermedad del cerdo que afecta la producción porcina y el comercio internacional a los países la poseen. En Mayo de 2013 la OIE resolvió incluir a esta enfermedad dentro de las que reconoce oficialmente. Nuestro país se ante este organismo internacional para ser reconocido como libre de PPC.
CONOCIENDO EL CAMINO:Presentación del Sistema Nacional de Trazabilidad de Agroquímicos y Productos Veterinarios.
Durante un encuentro con representantes de la cadena de valor, la organización no gubernamental GS1 y el INSSJP.
El próximo viernes 28 de agosto el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) presentará su Sistema Nacional de Trazabilidad de Agroquímicos y Productos Veterinarios durante un encuentro a realizarse en el Hotel Plaza, Florida 1005, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La organización del evento, está a cargo de GS1, entidad no gubernamental que se ocupa del diseño e implementación de estándares globales buscando mejorar la eficiencia y visibilidad de las cadenas de valor.
Disertarán profesionales del Senasa y de Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJyP), dado que el sistema implementado por el organismo sanitario tiene características similares a las que desarrolló el ex PAMI para la provisión de medicamentos a los adultos mayores. Además participarán técnicos de la organización no gubernamental GS1 que se ocupa de temas referidos a la trazabilidad de productos.
El Sistema, desarrollado por el Senasa y aprobado por su Resolución 369/13, funciona en el ámbito de su Dirección Nacional de Agroquímicos, Productos, Veterinarios y Alimentos.
Consiste en la identificación con códigos unívocos de cada unidad de los productos trazados, comunicando en tiempo real sus movimientos a la base de datos del Sistema.
Para cumplir con la Resolución, es necesario que cada unidad de producto trazable sea identificada con un código unívoco, según las recomendaciones de los Estándares del Sistema GS1, pudiendo ser utilizados en forma optativa los Códigos GS1-128 o GS1-Datamatrix.
Comprende las personas físicas o jurídicas que importen, elaboren, fraccionen, comercialicen o exporten productos fitosanitarios y veterinarios.
Mayor información e inscripción en: www.gs1.org.ar/senasa369
jueves, 6 de agosto de 2015
TECNICOS DE CAMPO A LA WEB : Curso virtual de la FAO: rabia de los herbívoros y una salud.
Está abierta la inscripción en el curso destinado a médicos veterinarios y técnicos pecuarios de los servicios veterinarios oficiales, que convoca la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informa que está abierta la inscripción en el curso virtual convocado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sobre “Rabia de los herbívoros y una salud. Avanzando hacia una gestión sanitaria integrada”.
El curso, que se iniciará el próximo 1 de septiembre, está destinado a médicos veterinarios y técnicos pecuarios de los servicios veterinarios oficiales (SVO), vinculados a los programas nacionales de prevención y control de la rabia paralítica bovina, y en particular para aquellos que desarrollen acciones sanitarias en campo.
El alcance también se amplía hacia los profesionales de la salud pública vinculados a la prevención de la rabia humana transmitida por el reservorio silvestre Desmodus rotundus, profesionales del sector privado, y a los actores relacionados con la protección del medio ambiente en los ecosistemas epidemiológicos de la enfermedad.
Su desarrollo se enmarca dentro del Proyecto FAO "Fortalecimiento del sistema de prevención y control de la rabia paralítica bovina, mediante participación comunitaria bajo el enfoque "Una Salud", que proporciona asistencia técnica a los gobiernos de Bolivia, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú, mediante el fortalecimiento de los sistemas de prevención y control de la rabia bovina, en particular en los ecosistemas endémicos prioritarios.
El curso es gratuito y de libre acceso, y propone la adquisición de conocimientos relacionados con la caracterización de la rabia paralítica bovina y su estructura epidemiológica, a fin de incorporar las bases teóricas para la correcta comprensión de medidas de prevención y control.
Entre los objetivos también se incluye la comprensión de los procedimientos y las medidas sanitarias de control frente a focos para una detección precoz y respuesta temprana, y la adquisición de conocimientos sobre la gestión sanitaria bajo el enfoque "Una Salud".
Las inscripciones se podrán realizar a través de la página del núcleo de capacitación de la FAO http://www.fao.org/in-action/capacitacion-politicas-publicas/cursos/ver/en/c/294538/
Para consultas puede escribir al correo electrónico: rlc-nucleo@fao.org.
ECO GAUCHOS : Singular alianza de gauchos y ecologistas protege pampa argentina.
Las tradiciones de los gauchos (hombres de campo) y la moderna tecnología agropecuaria se unieron en Argentina, en una singular alianza entre ganaderos y ambientalistas, que busca conservar la biodiversidad de los pastizales y mejorar la productividad y sabor de su famosa carne.
Los parques nacionales dejan afuera al hombre. Quisimos pensar algo que integrara al hombre, pero también la actividad humana como un componente más del bioma”, explicó Gustavo Marino, de Aves Argentinas.
Esta organización ecologista y la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) ejecutan el proyecto “Pastizales y Sabanas del Cono Sur de Sudamérica: iniciativas para su conservación en Argentina”.
“Vimos también que el pastizal de la pampa casi no tiene tierras públicas. Eran todas privadas y necesariamente teníamos que trabajar con productores”, añadió Marino en diálogo con IPS.
El proyecto cuenta con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial , gestionado por el Banco Mundial, y el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y la Administración de Parques Nacionales, ambos gubernamentales.
La iniciativa argentina forma parte de la Alianza del Pastizal para el Cono Sur, que integran también Brasil, Paraguay y Uruguay.
Los pastizales “acuñaron una cultura representada por el gaucho pero que permea toda nuestra sociedad con comidas como el asado y esa necesidad que tenemos los argentinos de mirar espacios abiertos, el horizonte y el cielo”, reflexionó Marino.
Pero también son el corazón económico argentino.
“Los pastizales proporcionan una amplia gama de bienes y servicios ambientales, además de la provisión habitual de carne, leche, lana y cuero que producen los sistemas de pastoreo”, señaló a IPS el ambientalista Fernando Miñarro, coordinador en la FVSA del Programa Pampas y Gran Chaco.
Este bioma, constituido por más de 370 especies de gramíneas, 400 de aves y un centenar de mamíferos -algunos en extinción, como el venado de las pampas- es fundamental para el equilibrio ecológico.
“Contribuyen al mantenimiento de la composición de gases en la atmósfera, mediante el secuestro de CO2 (dióxido de carbono), y al control de la erosión de los suelos, y son fuente de material genético para una gran cantidad de especies vegetales y animales que, actualmente, constituyen la base de la alimentación mundial”, subrayó.
Además, tienen una función fundamental como proveedor de insectos polinizadores y de enemigos naturales de numerosas plagas que atacan cultivos, agregó.
Según Marino, Argentina perdió 60 por ciento de sus pastizales, entre otras causas por el avance de la agricultura intensiva (soja y arroz entre otros cultivos), la expansión de la forestación comercial y la urbanización en sus partes más valiosas, por no ser inundables.
La iniciativa involucra a 70 productores y 200.000 hectáreas, y rescata tradiciones de la ganadería pampeana, perfeccionadas con nuevas técnicas agrarias y conocimientos ecológicos.
Entre ellas, Marino citó la rotación del pastoreo para descansar la tierra, la zonificación de los potreros de acuerdo al crecimiento florístico del pastizal o la quema “bien practicada”. Estas prácticas estimulan especies de alta calidad forrajera, explicó.
También aprovechan cuando las inundaciones, construyendo pequeñas lomadas para retener el agua más tiempo.
Con eso controlan las plantas exóticas y hacen proliferar pastos tiernos, de buena calidad para el ganado que, a su vez, atraen las aves, como los chorlos (Pluvialis dominica).
“Es nuestro ejemplo más redondo. Por un lado pensamos en la producción de carne y por el otro en la calidad del hábitat para los chorlos”, ilustró Marino sobre lo que definió como “ganadería de precisión”, adaptada a cada tipo de pastizal.
Marino, agrónomo y observador de pájaros, recordó que hace ocho años cuando comenzó el proyecto, los ganaderos los veían como “bichos raros”.
Pero actualmente, continuó, cada vez más buscan su asesoramiento porque “les proponemos encontrar un punto medio que genere riqueza y al mismo tiempo mantenga la biodiversidad”.
“Al perder biodiversidad, el ganadero tiene que comprar forraje o nutrientes para mejorar la respuesta. Los insumos son caros y están atados a los precios de mercado. Conservar los pastizales naturales beneficia al ganadero ya que es ni más ni menos que el capital natural en el que se basa su actividad económica”, precisó Miñarro.
También se benefician con el mayor precio que obtienen al contar ahora, gracias a los cambios introducidos en sus procesos productivos, con el sello ecológico “Carne del Pastizal”, que les abre además mercados de exportación.
“El consumidor quiere saber cada vez más cómo es el sistema de producción y este sello les cuenta eso: que es carne de base pastoril, ecológica, que respeta la biodiversidad y que tiene el sabor de la carne tradicional argentina, que nos hizo famosos mundialmente”, sintetizó Marino.
Otra renta la obtienen del ecoturismo de observación de pájaros. El programa los promociona, asesora y capacita guías.
Es el caso de Tiziana Prada, propietaria de la hacienda San Antonio, de 4.918 hectáreas con unos 2.000 animales, en los Esteros del Iberá, en la nororiental provincia de Corrientes, donde se práctica la ganadería sustentable.
“Empezamos por reconstituir lo que eran viejas arroceras y pasaron a ser de nuevo campos naturales de pastizales. La fauna empezó a verse más, hay muchos ciervos, volvieron los monos carayá, los yacarés y muchísimas especies de aves”, contó a IPS.
Eso fue resultado de las nuevas técnicas utilizadas.
“Conociendo los ciclos de los pastos de buena calidad uno puede ir manejándolos según los ciclos de crecimiento… Siempre pensando en los momentos de migración de las aves y de los animales que los habitan”, relató.
Para esta hacendada el cuidado ambiental y mantener la productividad “van de la mano”.
“El ganadero, especialmente ahora que la ganadería está moviéndose a zonas marginales, donde el ecosistema es mucho más frágil, tiene que producir conservando porque si no tu recurso se destruye. No sería sostenible en el tiempo y además creemos fervientemente que se puede producir en forma sustentable sin bajar la eficiencia”, enfatizó.
Prada entiende que el interés entre ganaderos crece porque perciben “que hay un mercado urbano cada vez mayor que exige que conserves el ambiente para que sus hijos el día de mañana tengan un mundo mejor”.
Además porque no se trata solo de un negocio. “El amor por la naturaleza, es algo que la gente de campo lleva adentro”, destacó.
Marino sintetiza ese espíritu con una estrofa del intérprete folklórico argentino Atahualpa Yupanqui. “Estoy con los de mi lao cinchando tuitos parejos, pa hacer nuevo lo que es viejo y verlo al mundo cambiao”, dice la canción “El payador perseguido”.
“Es volver a la ganadería tradicional, pero aplicando la tecnología de hoy”, interpretó.
Ecoportal.net
Los parques nacionales dejan afuera al hombre. Quisimos pensar algo que integrara al hombre, pero también la actividad humana como un componente más del bioma”, explicó Gustavo Marino, de Aves Argentinas.
Esta organización ecologista y la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) ejecutan el proyecto “Pastizales y Sabanas del Cono Sur de Sudamérica: iniciativas para su conservación en Argentina”.
“Vimos también que el pastizal de la pampa casi no tiene tierras públicas. Eran todas privadas y necesariamente teníamos que trabajar con productores”, añadió Marino en diálogo con IPS.
El proyecto cuenta con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial , gestionado por el Banco Mundial, y el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y la Administración de Parques Nacionales, ambos gubernamentales.
La iniciativa argentina forma parte de la Alianza del Pastizal para el Cono Sur, que integran también Brasil, Paraguay y Uruguay.
Los pastizales “acuñaron una cultura representada por el gaucho pero que permea toda nuestra sociedad con comidas como el asado y esa necesidad que tenemos los argentinos de mirar espacios abiertos, el horizonte y el cielo”, reflexionó Marino.
Pero también son el corazón económico argentino.
“Los pastizales proporcionan una amplia gama de bienes y servicios ambientales, además de la provisión habitual de carne, leche, lana y cuero que producen los sistemas de pastoreo”, señaló a IPS el ambientalista Fernando Miñarro, coordinador en la FVSA del Programa Pampas y Gran Chaco.
Este bioma, constituido por más de 370 especies de gramíneas, 400 de aves y un centenar de mamíferos -algunos en extinción, como el venado de las pampas- es fundamental para el equilibrio ecológico.
“Contribuyen al mantenimiento de la composición de gases en la atmósfera, mediante el secuestro de CO2 (dióxido de carbono), y al control de la erosión de los suelos, y son fuente de material genético para una gran cantidad de especies vegetales y animales que, actualmente, constituyen la base de la alimentación mundial”, subrayó.
Además, tienen una función fundamental como proveedor de insectos polinizadores y de enemigos naturales de numerosas plagas que atacan cultivos, agregó.
Según Marino, Argentina perdió 60 por ciento de sus pastizales, entre otras causas por el avance de la agricultura intensiva (soja y arroz entre otros cultivos), la expansión de la forestación comercial y la urbanización en sus partes más valiosas, por no ser inundables.
La iniciativa involucra a 70 productores y 200.000 hectáreas, y rescata tradiciones de la ganadería pampeana, perfeccionadas con nuevas técnicas agrarias y conocimientos ecológicos.
Entre ellas, Marino citó la rotación del pastoreo para descansar la tierra, la zonificación de los potreros de acuerdo al crecimiento florístico del pastizal o la quema “bien practicada”. Estas prácticas estimulan especies de alta calidad forrajera, explicó.
También aprovechan cuando las inundaciones, construyendo pequeñas lomadas para retener el agua más tiempo.
Con eso controlan las plantas exóticas y hacen proliferar pastos tiernos, de buena calidad para el ganado que, a su vez, atraen las aves, como los chorlos (Pluvialis dominica).
“Es nuestro ejemplo más redondo. Por un lado pensamos en la producción de carne y por el otro en la calidad del hábitat para los chorlos”, ilustró Marino sobre lo que definió como “ganadería de precisión”, adaptada a cada tipo de pastizal.
Marino, agrónomo y observador de pájaros, recordó que hace ocho años cuando comenzó el proyecto, los ganaderos los veían como “bichos raros”.
Pero actualmente, continuó, cada vez más buscan su asesoramiento porque “les proponemos encontrar un punto medio que genere riqueza y al mismo tiempo mantenga la biodiversidad”.
“Al perder biodiversidad, el ganadero tiene que comprar forraje o nutrientes para mejorar la respuesta. Los insumos son caros y están atados a los precios de mercado. Conservar los pastizales naturales beneficia al ganadero ya que es ni más ni menos que el capital natural en el que se basa su actividad económica”, precisó Miñarro.
También se benefician con el mayor precio que obtienen al contar ahora, gracias a los cambios introducidos en sus procesos productivos, con el sello ecológico “Carne del Pastizal”, que les abre además mercados de exportación.
“El consumidor quiere saber cada vez más cómo es el sistema de producción y este sello les cuenta eso: que es carne de base pastoril, ecológica, que respeta la biodiversidad y que tiene el sabor de la carne tradicional argentina, que nos hizo famosos mundialmente”, sintetizó Marino.
Otra renta la obtienen del ecoturismo de observación de pájaros. El programa los promociona, asesora y capacita guías.
Es el caso de Tiziana Prada, propietaria de la hacienda San Antonio, de 4.918 hectáreas con unos 2.000 animales, en los Esteros del Iberá, en la nororiental provincia de Corrientes, donde se práctica la ganadería sustentable.
“Empezamos por reconstituir lo que eran viejas arroceras y pasaron a ser de nuevo campos naturales de pastizales. La fauna empezó a verse más, hay muchos ciervos, volvieron los monos carayá, los yacarés y muchísimas especies de aves”, contó a IPS.
Eso fue resultado de las nuevas técnicas utilizadas.
“Conociendo los ciclos de los pastos de buena calidad uno puede ir manejándolos según los ciclos de crecimiento… Siempre pensando en los momentos de migración de las aves y de los animales que los habitan”, relató.
Para esta hacendada el cuidado ambiental y mantener la productividad “van de la mano”.
“El ganadero, especialmente ahora que la ganadería está moviéndose a zonas marginales, donde el ecosistema es mucho más frágil, tiene que producir conservando porque si no tu recurso se destruye. No sería sostenible en el tiempo y además creemos fervientemente que se puede producir en forma sustentable sin bajar la eficiencia”, enfatizó.
Prada entiende que el interés entre ganaderos crece porque perciben “que hay un mercado urbano cada vez mayor que exige que conserves el ambiente para que sus hijos el día de mañana tengan un mundo mejor”.
Además porque no se trata solo de un negocio. “El amor por la naturaleza, es algo que la gente de campo lleva adentro”, destacó.
Marino sintetiza ese espíritu con una estrofa del intérprete folklórico argentino Atahualpa Yupanqui. “Estoy con los de mi lao cinchando tuitos parejos, pa hacer nuevo lo que es viejo y verlo al mundo cambiao”, dice la canción “El payador perseguido”.
“Es volver a la ganadería tradicional, pero aplicando la tecnología de hoy”, interpretó.
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