miércoles, 4 de noviembre de 2015

ALERTA : Reaparece enfermedad que afecta a las abejas.




El Programa Nacional Apícola del INTA brinda recomendaciones para evitar la Loque Americana, una enfermedad bacteriana que afecta a las larvas y genera problemas sanitarios en las colmenas. -

La Loque Americana –enfermedad bacteriana que afecta a las larvas– se controla en Argentina  gracias a la genética de alto comportamiento higiénico, que confiere tolerancia a enfermedades bacterianas de la cría y estrategias para el control sin uso de antibióticos. El Programa Nacional Apícola del INTA (Proapi) brinda recomendaciones para reducir la incidencia en los apiarios. Graciela Rodríguez –especialista del Proapi– expresó que “el diagnóstico precoz de los signos de la enfermedad es fundamental para evitar que se disemine en la colmena y el apiario”. En este sentido, Rodríguez aseguró que “el uso de genética de alto comportamiento higiénico y la desinfección del material disminuyó la mortalidad invernal de colmenas y mejoró la gestión de la calidad”. El liderazgo de la apicultura argentina en el mercado mundial de miel de calidad, se debe, entre otras, a la implementación de prácticas que lograron reducir la incidencia de Loque Americana sin el uso de antibióticos. De acuerdo con la especialista del Proapi, “el resurgimiento de la enfermedad está relacionado con apiarios abandonados en diferentes regiones”. Por esto, “creemos conveniente repasar los signos de la enfermedad en los panales y las recomendaciones para evitar la aparición y diseminación”, agregó.
Para identificar los primeros signos de Loque Americana en una colmena, es necesario observar cuidadosamente el panal de cría. “Las larvas mueren generalmente operculadas, estiradas sobre la pared de la celda, de color marrón y aspecto pegajoso como chicle’”, explicó Rodríguez, quien señaló: “Luego se observa una escama muy adherida a la pared de la celda, de color negro brillante que contiene millones de esporos con capacidad de infectar a otras larvas”. Entre las principales prácticas para prevenir el surgimiento y evitar la diseminación, Rodríguez recomendó: “Inspeccionar todos los cuadros de las colonias cada primavera y otoño, especialmente para chequear las enfermedades de la cría. En caso de duda, se debe enviar al laboratorio un trozo de panal envuelto en papel dentro de una caja y solicitar la asistencia de un técnico”. Asimismo, se deben reemplazar sistemáticamente un 30 % de los marcos viejos de la cámara de cría por año, no transferir marcos entre colonias sin revisar para ver si hay signos de Loque americana. “El diagnóstico precoz de los signos de la enfermedad, el uso de genética de alto comportamiento higiénico, la desinfección del material y la recomendación de no usar antibióticos, minimizan las probabilidades de la aparición de la enfermedad”, expresó Rodríguez para quien “es necesario evitar que las colmenas mueran en el campo; si esto sucede retire todo el material para evitar el contagio”. Si conoce apiarios abandonados avise a la oficina de Senasa más cercana. -

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