jueves, 28 de mayo de 2015

A TENER EN CUENTA : La anemia infecciosa equina no es transmisible a las personas.





Es una enfermedad viral que afecta a los équidos, en los que frecuentemente se presentan signos clínicos leves o inaparentes. Se transmite a través de la mordedura de algunos insectos, y de cualquier objeto punzante que contenga sangre de un caballo enfermo.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informa que la anemia infecciosa equina (AIE) no es una zoonosis, es decir, no existe la posibilidad de transmisión del virus a las personas.

Se trata de una enfermedad que afecta a los équidos. Se transmite a través de la mordedura de algunos insectos, y de cualquier objeto punzante que contenga sangre de un caballo enfermo. Es importante destacar que la enfermedad es de baja diseminación.

En la mayoría de los casos, los caballos suelen presentar signos clínicos leves o inaparentes y son portadores subclínicos del virus, por lo que es probable que los propietarios no noten la infección de sus animales a menos que se realicen pruebas serológicas.

La AIE es causada por un lentivirus de la familia Retroviridae que se ha encontrado presente en casi en todos los países del mundo. Todos los caballos infectados, incluidos los asintomáticos, se convierten en portadores y son fuente de infección durante toda su vida. El período de incubación de la enfermedad es de una semana a 45 días, aunque puede ser mayor. Hasta el momento, no existe vacuna disponible para prevenirla.

Cuando la AIE se presenta de manera aguda, pueden observarse signos agudos y/o crónicos recurrentes en los animales, que pueden incluir fiebre, anemia, edema y caquexia (adelgazamiento progresivo). En algunos caballos, el único signo visible es la fiebre, a veces acompañada de inapetencia transitoria. En los casos leves, la fiebre puede durar menos de 24 horas.

Los caballos más severamente afectados pueden debilitarse, deprimirse y permanecer inapetentes, con signos adicionales tales como petequias y/o color amarillento en las membranas mucosas, taquicardia (aceleración de la frecuencia cardíaca), taquipnea (aumento del ritmo respiratorio), edemas en la zona ventral, trombocitopenia (disminución en la cantidad de plaquetas), epistaxis (sangrado de las fosas nasales) y heces sanguinolentas. Las infecciones inaparentes pueden convertirse en sintomáticas cuando simultáneamente ocurren otras enfermedades, o bajo condiciones de estrés severo o trabajo intenso.

Respecto a la transmisión de la AIE a los caballos, los insectos vectores más comunes son las moscas de los establos (Stomoxys calcitrans) y las moscas picadoras de la familia Tabanidae, especialmente las moscas de los caballos (Tabanus spp. y Hybomitra spp.)

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